
Tratamiento para aguas de calderas, que controla oxidación, incrustación y corrosión en estos sistemas:
Controla la espumosidad y los residuos.
Ayuda en la prevención de formaciones cáusticas mediante el control de la alcalinidad del agua.
Evita la incrustación y la corrosión en estos sistemas
secuestra las moléculas de oxigeno disueltas en el agua.
Práctico para usar, el exceso del producto no daña la caldera.
Acción peptizante, controla la acumulación de sedimentos para prevenir incrustaciones y depósitos innecesarios.
ECONÓMICO: Completamente soluble en agua.
No daña las bombas de alimentación del agua como ocurre con los tratamientos en polvo.

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